El sí, con Río de testigo.
Un velero solo para ustedes dos, al atardecer. El ramo escondido hasta el momento justo, la música que es de ustedes, una tripulación que sabe cuándo desaparecer. Y un videomaker, para que el momento no dependa de la memoria.
En el mar no hay público. Solo ustedes, la ciudad y la luz.
Una pedida en un restaurante tiene mesas al lado. Una pedida en la playa tiene gente pasando. En medio de la Bahía de Guanabara, el escenario entero — el Pan de Azúcar, el Cristo, el sol cayendo — existe solo para la pregunta. Por eso hacemos más pedidas de mano por año que cualquier otra ocasión a bordo, y por eso cada una se prepara como si fuera la primera.
El recorrido es el mismo de nuestro Sunset Tour — costa de Flamengo, parada al pie del Pan de Azúcar, los fuertes, el baño en Adão e Eva, el MAC, el atardecer a la vuelta —, pero el barco es solo de ustedes. Tú eliges dónde ocurre la pedida. La tripulación hace que el resto suceda sin que la otra persona lo note.
- Velero privado con tripulación (patrón y anfitriona) por 3 o 5 horas
- Ramo de rosas preparado antes del embarque y escondido hasta el momento de la pedida
- Playlist elegida por ti, sonando en los parlantes del barco en el momento justo
- Videomaker profesional acompañando el paseo, sin costo — a cambio de la autorización para que DDRio use las mejores imágenes. Si prefieres privacidad total, basta con no autorizar y contratar por tu cuenta
- Servicio de a bordo completo: espumante, caipirinha, caipivodka, cerveza, refresco, jugo, agua y el picoteo armonizado
- Parada para baño de mar (si el mar lo permite) y parada para fotos al pie del Pan de Azúcar
- Decoración romántica a bordo, si quieres — combinamos los detalles por WhatsApp
Ella no lo esperaba. Así suele ser.

El ramo y las copas ya están a bordo, fuera de vista. La tripulación sabe la playlist y el lugar combinado.

En la parada de Urca, con el Pan de Azúcar al lado, la música cambia. Él se arrodilla. La tripulación desaparece.

La cajita se abre. El videomaker filma desde lejos; nadie a bordo interrumpe.

Aparece el ramo, se sirve el espumante. Todavía faltan dos horas de tarde: el baño, el MAC, el atardecer en la proa. Ahora comprometidos.
Secuencia real del archivo DDRio, publicada con autorización de la pareja.
¿Va a sospechar?
Para quien no sabe, es un paseo en velero al atardecer — un programa normal de viaje. Nada a bordo lo delata hasta el momento que elijas.
¿Puedo traer otro ramo, u otra sorpresa?
Sí. Flores específicas, un postre, un vino — lo conseguimos y cobramos solo el costo, sin ganancia. O lo traes tú y nosotros lo escondemos.
¿Y si llueve?
Si llueve pero el mar está seguro, eliges: mantener, reprogramar o cancelar, sin penalidad. Si el mar no deja, reprogramamos o devolvemos todo. Una pedida no ocurre en un día malo.
¿Con cuánta anticipación reservo?
Cuanto antes, mejor, sobre todo entre diciembre y marzo. Pero ya organizamos pedidas con dos días de anticipación.
¿Cómo pago?
Seña del 10% al reservar (tarjeta, PIX o PayPal); el resto a bordo, al final. Ningún recibo ni mensaje llega a la otra persona.
"The service was truly excellent, especially from Clarisse and Captain Josue, who kept checking in to make sure we were well taken care of. The cruise itself was absolutely lovely — relaxing, scenic, and memorable."
"El paseo fue muy lindo y especial, excelente atención y buena vibra, me llevo un muy buen recuerdo."
"perfect end of our trip! Karina was so chill and overall amazing :)"